El Descanso de los Guerreros
Descansando en Zitsa
Del 22 al 25 de Febrero
Estamos triunfados en el lugar que Kostas y Anna tienen preparado para recibir a viajeros.
Hoy cuando nos despedimos de Kostas, compartiendo un café del bueno, nos contaba que lleva alojados 1.300 viajeros en 10/11 años.

Lo primero que hicimos Alex y yo cuando llegamos, fue darnos una ducha caliente.
Cómo la vez anterior fue él, el primero en ducharse y casi dejarme sin agua caliente, esta vez me tocó a mí.
Lo segundo fue ir a comprar comida, pues no sé si recordáis, pero en Ioanina era festivo y no pudimos comprar nada.
Con lo que flipé, las veces que salí a comprar, fue con la variación de precio de un día para otro, al alza, y que la tendera redondeara para arriba, a favor de la banca. Alucinante.
Kostas tiene una panadería «The Bakery of the village» y os aseguro que su pan está de muerte, mejor, de vida no? Jajaja!

Nos ponemos finos Alex y yo, y si echo la vista atrás, mirando estos días de relax, me veo escribiendo el blog, comiendo pan artesanal con crema de chocolate y echándome unas risas con Alex de la hostia.
Emocionàndome con los pequeños fragmentos que me va enseñando del vídeo que está montando de nuestra aventurilla en Katara Pass el finde pasado y durmiendo.
En un principio nos íbamos a quedar dos días si a ellos les parecía bien, pero ya vimos que podíamos quedarnos sin fallo, a la vista está que al final, fueron cuatro noches.
Yo pensé que en dos días acabaría de escribir el blog, pero imposible, esta vez se me fue bien la olla dejando por escribir veinte días.
Hola Yoli!! ¿En qué estabas pensando?
Ahora con la entrada dividida en tres partes, con sus posteriores fecha de publicación, he decidido que escribiré al día, no es el primer viaje que intento hacerlo así, veremos a ver en qué termina ésto.
Por un lado, mola, porque así pocas cosas se me quedarán en el tintero.
Por otro, no las tengo todas conmigo porque he de buscar el momento y a lo mejor de noche sería lo suyo, pero creo que prefiero dormirme y desconectar cuanto antes.
Bueno, ya se verá…
A ver por dónde iba.
Ahh sí, lo de escribir, comer, reír, dormir…
También hubo cafelazos de La KoffeeCleta Viajera, nos fuimos al obrador y compartimos con Anna y Kostas café por nuestra parte y tostadas con panazo y mermelada casera, por la suya.

Se quedaron todo locos con la historia de La KoffeeCleta, no conocían el café de especialidad y al parecer Kostas es muy cafetero y allí que hice, tres cafeteras jajajajaa, diferentes orígenes ya que estamos.

Ayer, decidimos dar un paseo hasta el monasterio de Zitsa después de comer al sol.
Casi no salimos ni a pasear, porque estábamos súper bien allí fuera de casa donde la temperatura, he de decir, que era mucho más agradable que dentro.
Aprovechando ese sol, también hemos lavado la ropa, bueno, Anna nos ha puesto una lavadora con todo lo gordo, y a mano hemos lavado nosotros la ropa de dormir.
Por la tarde después del paseo ya estaba seca. Una triunfada.



No os podéis imaginar lo que es vestirte con ropa limpia y oliendo a detergente después de tantos días de mugre, bueno igual sí y ya sabéis cual es la sensación y lo que mola, pues eso, que mola mucho.
Sobre todo, lo sentí hoy, vistiéndome con la ropa de «ciclista» daba gusto. Creo que es donde más lo noté.
Porque yo hubo un día, que mis pantalones de bici no los pude ni poner, sentía que se me pegaban a las piernas. De hecho, el primer día de la nieve no los llevaba por eso mismo pero rapidito me los puse el segundo, con unas mallas por debajo y asunto arreglado.
Así que limpitos y oliendo a detergente nos despedimos de Kostas, no sin antes coger los panes de avena y los de centeno que habíamos encargado. Y como os dije, compartir una tacita de café.

DE ZITSA A KERAMITSA
Viernes 25 de febrero
Otro día que nos hubiese gustado salir más pronto pero que son las once y media que salimos de Zitsa.
Hoy nada más salir bajada, dirección Filates. Aunque nos toque una subidita larga hoy, estamos super felices de que nos vuelva a dar el viento en la cara.
Tanto a Alex cómo a mí, es una sensación que nos encanta.
Ha sido un día de RISAS así en mayúsculas.
La verdad que somos tremendos.
Recordáis que antes os hablaba de que así no se me quedaba nada en el tintero.
Es que hoy me di cuenta que hubo un día que paramos a comer en el parque de un pueblo y se nos había acercado un hombre.
A soltarnos allí una parrafada de la hostia sin entenderle una mierda jejeje y también nos cantó y de su repertorio nosotros nos quedamos sólo con
🎶🎵 koreche koreche🎵🎶 (en realidad era koritsi y significa chica)
Y Alex y yo llevamos haciendo rimas con ese «estribillo» yo creo que desde ese día.
En plan:
El día de la iglesia
🎶🎵Koreche koreche hasta que el cura nos eche🎵🎶
El día del cuartucho roña en lo alto de Katara Pass
🎶🎵Koreche koreche hasta que los yonkis nos echen🎵🎶
Antes era cualquier rima que cuadrase con koreche y luego el koreche ya dió paso a cualquier palabra o nombre de pueblo, rollo
- 🎶🎵Meteora meteora la vida es para vivir ahora 🎵🎶
- 🎶🎵 Meteora meteora me podría decir la hora🎵🎶
- 🎶🎵 Zitsa zitsa me coméis toa la pitsa🎵🎶
Y así, como dos gilipollas vamos rimando mientras pedaleamos.
Pero lo de hoy ya fue una ida de olla.
Yo no podía parar de reír y es que íbamos en subida y era en plan, por favor, paramos ya? Que perdía todo el fuelle riéndome. De verdad, os lo juro.
No podía más de la risa.
Porque vaya dos.
Entiendo que no le encontréis nada de gracia.
Pero nosotros sí.
En fin.
Pues nada, al final no hemos terminado de subir todo el desnivel que habíamos calculado que haríamos hoy, que ya nos hemos parado a la entrada de Keramitsa a dormir en una ermita.

Como siempre, Alex es el de vamos a dormir dentro y ahora que estoy aquí, en mi saco resguardada del frío del exterior, estoy súper agradecida.
De Keramitsa a Kestrini
Sábado 26 de Febrero
Nos despertamos los dos bastante pronto, yo intenté dormir un poco más después de tener que salir, ya sabéis, como todas las madrugadas, fui incapaz de volver a conciliar el sueño.
Sonó una alarma que tengo a las ocho de la mañana y casi lo teníamos todo recogido. Aunque dentro había una mesa y unas sillas, el desayuno decidimos hacerlo fuera. No era plan de si aparece alguien estar desayunando dentro.
Una cosa es resguardarse por la noche y otra ya, hacer de eso tu casa.
Yo soy de las de no cantearme.
Alex hizo un comentario en un plan, bueno, da igual que sean más de las ocho porque seguro que hasta las once no empezaremos a pedalear.
Dicho y hecho
Yo me paro a pensar y no entiendo cómo tardamos tanto…
Creo que el frío nos entumece o algo, nos ralentiza, porque es verdad que hacía un frío de la hostia.
Hoy daban lluvias pero parece que no nos va a llover, esperemos, porque la lluvia no mola nada.
El día lo empezamos en subida, pero sabemos que es poca y viene una etapa bastante llevadera. La idea era cruzar a Albania hoy pero antes vamos a la city a comprar comida. Llevo la alforja de la comida vacía.

El recorrido nos ha encantado a los dos. El paisaje de montaña, de bosques frondosos, con el río a nuestro lado todo el rato.
Un regalazo para la vista.
Un monasterio medio colgante como en Meteora, o esa era la impresión que daba y una bajada de unos 15km . Triunfados.
Cuando estábamos llegando al Lidl de Igoumenitsa , vimos un almacén de chinos a nuestra derecha.

Aquí que me paro para ver si encontraba un server para mi Aeropress. Ya sabéis que me cargué la jarra de cristal donde hacía mis cafelazos no??
Pues sí. Pero nada, no hay manera de encontrarla.
Aunque esta vez rebusque con una chica griega súper atenta y compré algo que me puede valer.
Viene siendo un exprimidor, creo que, cortándole el tema de exprimir me va a ir perfecto.
Veremos a ver.
Y también cogí un soporte para el móvil por 4€ que mola mazo. El que traje de España se rompió hace unos días. Ya veis lo que duró. En fin, lo pillé antes de venir porque al parecer era la hostia y resultó ser una mierda.
El caso es que quien lo recomendaba era un cicloviajero de Zaragoza, que tiene unos cuantos videos por YouTube. Al final me quedo toda loca, porque ya no sé si realmente le fue bien, o es para que, a ver si por casualidad lo pillas y lo haces desde su vídeo y así generar ingresos.
Por otro lado parezco gilipollas porque ni que fuese mi primer viaje en bici, pero es verdad que el mío con mi manillar nuevo, no me servía, pero igual debería haber buscado algo más.
Bueno, que no pasa nada, que tengo uno, que es como el que yo tenía y mucho más barato.
Y así con mis compritas y mis cositas nuevas, a por comida al Lidl.
Y menuda putada entrar con tanta hambre. No os lo podéis imaginar, o si, 40€ de comida. Joder Yoli, se te va la olla pero mucho.
Pero es que me he dado un par de caprichos. Uno de ellos salió rana.
¿Sabéis cuál??
Jamón Serrano. Y el otro, dátiles.
En qué momento pensaste que lo que estabas comprando era jamón serrano??

Joder!! Resultó ser algo parecido pero ahumado.
Que no le voy a hacer ascos, pero….
Nada, nada, absolutamente nada, que ver.
Aparte de dos botellas de gas porque en Albania según recuerda Alex, él no consiguió. Y aunque llevo el hornillo de gasolina, a veces es un marrón encenderlo, y no me va muy bien para el tema de sacar a la KoffeeCleta a hacer café en la calle, más rápido y más limpio es el gas.
Así que nada. Hicimos turnos para comprar y cuando ya estamos los dos, con todo más o menos colocado en las bicis, empieza a llover.
Ya estaba tardando el Señor Murphy
Menos mal que fue un pequeño aviso.
Nos dirigimos a una ermita de un pueblo a 10km más o menos de dónde nos encontrábamos y además nos cuadra dirección Albania. ¡Que claro! Viendo que dan lluvias para esta tarde noche, pasamos de mojarnos.
Al llegar al pueblo nos vamos directos a la ermita, sabemos que hay un cementerio, pero lo que no sabíamos era que estaba todo en uno.
Así que en un principio, nos da algo de mal rollo y decidimos ir a echar un vistazo y a preguntar al pueblo.
Entramos en el bar a preguntar. En un principio nos manda a un hotel a 3km pero con el Google translate le explicamos que llevamos las tiendas de campaña y que no podemos pagar por dormir y nos manda a la escuela del pueblo.
Que resulta estar abandonada. Está en mitad del pueblo y nada resguardada. Siento que estamos súper expuestos.
Para eso nos vamos al cementerio.
Que por lo menos estamos alejados y tranquilos. Los vecinos no darán mucha guerra (ups perdón no tiene gracia igual)
Y asi hemos hecho. Aquí estamos.

Al principio lo que os decía, da algo de mal rollo, pero después, digamos que lo integras y lo normalizas.
Ni tan mal.
Dormiremos en mi tienda, pues el espacio debajo del techo en el que estamos resguardados, es pequeño y para montar las dos, no da.
Pero antes cenamos, por supuesto. Aunque yo no voy a cenar mucho pues me comí un paquete de un mix de frutos secos algo raro y petado de glutamato, seguro, que me dejó el estómago hecho polvo.
Tomo nota.
Mientras estábamos ahí en medio de la cena, apareció un hombre, de primeras, supongo que por la sorpresa, no dio la impresión de buen rollito, pero luego fue a lo suyo, puso una velita,ñ en una de las tumbas. Total, que él a lo suyo y nosotros a lo nuestro y sin fallo.
Montamos la tienda y a sobar!
De Kestrini a Sagiada
Domingo 27 de Febrero
Esta noche hizo un viento de la hostia, aparte de la lluvia. Y en un momento dado me despierto con un ruido pensando que anda un animal rascando en las alforjas de Alex, con lo que abro cremalleras y me asomo.
No veo ningún animal, lo que sí veo, es que ha entrado agua hasta la puerta de la tienda y una bolsa que tenía en el ábside con la ropa de pedalear y la funda del saco, se me ha mojado un poco.
La tenía allí porque dentro, al compartir el espacio con Alex, ya no queda mucho sitio para el resto de cosas. Total, que la meto en la tienda, la saco de la bolsa, y la coloco por mi lateral, a ver si se seca un poco.
Nos despertamos a las siete y pico, sigue lloviendo, el día no está nada apetecible y son las ocho cuando decidimos ponernos en marcha. No vaya a ser, que hoy domingo vengan a dar misa aquí, o algo.
Las vistas del cementerio son desoladoras, el viento ha tirado todas las macetas y algún jarrón y es Alex, que al final mientras yo organizo alforjas, las pone en sus sitios.


Después de desayunar estuvimos un buen rato debatiendo a ver qué hacíamos. La previsión no es nada halagüeña, lluvia todo el día.
A ratos decidíamos seguir hacia Albania y cruzar hoy la frontera. En otros, al caer un chaparrón de repente nos hacía recular y pensar en ir al bar y echar el rato allí al calorcito. Y aprovechar si nos dejan cargar las baterías.
Parece que gana la opción bar, es la más sensata, además me apetece bien poco mojarme. Y sobre todo, sabiendo que la cagué con la elección de mis zapas, que tardan la vida en secar, con más razón.
Pues para allá que nos vamos.
En el bar, por temas vacunas y demás, acabamos tomando el té en la terraza, donde nos miramos Alex y yo y nos decimos que ahora sí o sí, nos vamos a ir yendo. Parece que despeja.
O eso queremos ver. Ya sabéis, no es todo negro o blanco, hay grises y el día, pues eso, está algo gris.
Camino a la frontera vemos el mar y lo que parece un pequeño pueblo pesquero. Le digo al Álex de acercarnos que me gustaría sacar una foto, pues después de ir cruzando plantaciones y más plantaciones de naranjas y mandarinas, apetece un cambio de paisaje.

Por cierto, llevamos como tres kilos de ellas, que cogimos por el camino.
Después de sacar tres fotillos, decidimos seguir marcha y de la que estamos yendo vemos que más adelante de donde sacamos las primeras fotos, hay como unas casetas abandonadas, un chiringuito techado y el mar a sus pies.
Nos miramos y lo tenemos claro.

A veces parece que nos leemos el pensamiento
Damos media vuelta y para allá que nos dirigimos.
El sitio pinta muy guay y lo es. Joder no damos crédito. Nos parece la hostia! De haberlo sabido ayer, no nos quedábamos en el cementerio y hoy hubiésemos relajado tal y como estaba el día. Pero…
Eso, obviamente, nunca se sabe. No tenemos una bolita para averiguar el futuro y en parte mucho mejor porque así
la vida siempre te sorprende.

Escogernos de todos «los bungalows abandonados» el más limpio y el menos aireado. Y aquí que montamos el campamento Krasty.
Íbamos a comer fuera, en el chiringuito techado, pero nos empezó a llover y nos cortó todo el rollo, así que para dentro de nuestra casita que nos fuimos.
Y ojito con las vistas desde mi ventana

Por la tarde nos echamos una partida y ya nos dio la hora de cenar.
Y de la cena a montar la tienda. Pero antes vamos a disfrutar del atardecer.

Con tan mala suerte, que mi habitación era algo justa y al montarla, una de las varillas se forzó un poco y estalló, bueno se agrietó. No llegó a romper de todo, pero ya me cortó todo el rollo porque hay una parte de mi que enseguida entra en bucle.
Eres un cuadro, raro que no te pasara nada, otra yolada…
Intento no entrar ahí, pero lo bueno que tengo, es que, igual que entró salgo, pues no me lleva a ningún lugar bonito.
Y yo soy bonita, la vida es bonita, el lugar es bonito, mi viaje arrasa, la compañía también.
Tengo un techo donde cobijarme, tengo un plato de comida caliente que llevarme a la boca, amigos, familia y amigos familia que me quieren, así que, vamos a sonreír!!
Y en esas estoy, sonriendo mientras acabo de escribir el día de hoy. Porque desde que le dediqué dos días enteros a escribir el blog, quedé conmigo misma que ese no era el camino. Que debía escribir un poco cada día, así que parece, lo estoy consiguiendo.
Oleeeee por mí!! Creerme si os digo que después de lo de la tienda, no me apetecía nada de nada escribir pero, ya sabéis.
Las cosas pasan, pero de nosotros depende que hacemos con ello.
Y yo nuevamente, le quito importancia y sigo para delante y sí, voy a seguir sonriendo y voy
a seguir pedaleando la vida con TODO.
Hala!! Os abrazo muy muy fuerte y a seguir todos de p.m!!
🆂🅴🅶🆄🅸🅼🅾🆂 🔥🔥
Por cierto, siguiente entrega de la saga ya por tierras Albanesas. Un nuevo país me espera y hoy tengo el blog al día, así que no sé qué nos deparará el futuro. Mejor así, cero spoiler 😉
Con todo mi cariño, Yoli

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