10.000 Km Para La Educación. Parte 9

Donde las montañas son las protagonistas

De Proskinas a Agios Konstantinos

Miércoles 9 de Febrero

Por la mañana antes de irnos, vamos a despedirnos de Chris y familia.  Yo le preparé unos gramos de café del Etiopía Natural de Animal Coffee para dejarles de regalito, ya que tienen un bar-cafetería. Como agradecimiento a su hospitalidad.

Sé, que aunque no venda mucho café, me hace muy feliz poder usarlo a modo de agradecimiento.

Igual la gente no tiene idea de lo que es un café de especialidad, pero creo que sea cual sea su conocimiento, a la hora de probar mi café, sé que la diferencia la notan fijo, y con eso me quedo.Salimos de Proskinas con solete de la hostia y nos vamos acercando esta vez al Golfo Norte de Eurobean.

Cruzamos pueblos costeros turísticos y es aquí donde veo una ferretería con rollos de plástico fuera y esa es la mía para comprar un trozo para tapar el cajón, pues el otro día pese a la funda de mochila que usé para taparlo, se mojó y no puedo arriesgar, una por la propia madera y otra porque dentro tengo el oro marrón jajajaja.

Con algo de rollito de a ver si encontramos un lugar para dormir, cogemos agua, por si aparece el lugar perfecto, Alex mira el mapa y me dice, hoy te voy a llevar a un lugar increíble a dormir, y oye, aunque en un principio no parecía que lo íbamos a encontrar, dimos con él.

Al lado de la playita, entre unos matorrales, sobre el campito, ni tan mal.

De Agios Konstantinos a las Termópilas

Jueves 10 de Febrero

Si algo tenía de malo el lugar era igual la sombra por la mañana, pero como ya sabéis, benditos tenderetes al sol. Y lo pusimos en otra “parcelita”. Y para allí que trasladamos el campamento Krasty matutino. Pero no fue el único traslado esa mañana, pues después acabamos desayunando en la playita al sol, con otro nuevo tenderete. Menudo cuadro que estamos hechos.

Desayunamos como si no hubiese un mañana, la verdad, eso es lo habitual en nosotros, ¡tenemos un saque de la hostia! Lo normal en estos casos.

Hoy toca cafelazo de Mundo Novo Coffee un Indonesia Honey Anaeróbico, ahí es ná jiji

Allí en aquella playita con dos cisnes haciéndose carantoñas, se quedó la esterilla y la almohada de Elbaristo.

Al igual que tuve que hacer yo, en mis primeros días del viaje, dejar cositas en el camino, a él también le tocó reducir equipaje.

Le dió mucha penita, y a mí, tener que deshacerse de ello, lo sentimos Loliña,  pero por lo menos se lleva el saco de dormir pues dice que quiere dormir solo que yo me muevo mucho por la noche jajajaja Es tremendo!

Después de recogerlo todo, seguimos, sabiendo que se nos va la olla con lo que tardamos en organizarnos y salir a pedalear, sobre todo porque no nos están cundiendo nada los días, anochece súper pronto.


Pero por otro lado también somos conscientes que por la mañana temprano hace mucho frío y da un perezón de la hostia salir del saco. En fin, igual con los días vamos afinando más. Veremos a ver.

Por el camino paro en una gasolinera, va a ser que tengo que empezar a usar el hornillo de gasolina pues el gas debo guardarlo para cuando quiera hacer café y ya me queda poquito.

En la gasolinera me sorprenden regalándome un trozo de bizcocho que se come el Alex y cuatro dulces, de los cuales uno cae fijo, eso hay que probarlo.

Hoy nos vamos en busca de unas termas que le dijeron a Alex que molaban mucho y nos cuadran en el camino a seguir por nuestra querida Eurovelo 11 y resultaron estar al lado del famoso paso de las Termópilas.

A mí que me flipa la historia antigua y el hecho de estar aquí y sobre todo haber llegado desde Atenas en bici, me parece una pasada.

Pero claro, más pasada me pareció el hecho de poder meterme con el frío que tenía en una poza de agua caliente, eso ya, es para que pienses por un momento que

si el paraíso existe, estas en él

Qué exagerada, pero realmente si vives el momento, las cosas son así de simples, creerme.

Yendo para allá llega el primer pinchazo de Alex, pero bueno, es genial, porque se dio cuenta al salir de una gasolinera en la que paré para ir al baño, así que allí ni tan mal porque a la hora de hinchar la cámara para localizarlos le fue mucho más rápido y sencillo.Cuando nos acercamos a las termópilas, el sitio para acampar no nos pareció muy allá y nos fuimos en busca de más pozas y más posibles zonas para montar el campamento.

Cuando nos acercamos a las Termópilas, el sitio para acampar no nos pareció muy allá y nos fuimos en busca de más pozas y más posibles zonas para montar el campamento.

Al final, las otras pozas, estaban en la zona de un campamento de refugiados y no había ningún sitio guapo para quedarnos y volvimos al primer lugar, donde estaban allí apalancados en furgos y hasta camiones casa que se te iba la olla, suizos, alemanes y más tarde caravanas de franceses.

Y allí, antes de nada, despelote y para dentro.
Después de un buen rato de remojo, de gozarlo, había que salir al freskuni y montar la tienda, que ya lo hacemos casi de noche.
La cena estos días de frío, cada uno se la hace en su tienda y lo que sí hacemos es compartir el desayuno y la comida.




De las Termópilas a Styrfakas

Viernes 11 de Febrero

Pese a que ayer comenté de descansar un día, pues quería escribir el blog, que llevo un retraso de la hostia, me despierto con que me está cayendo agua dentro de la tienda, flipo.

Condensación, esto ya es un desfase, y me entran todos los agobios.

Me levanto, me voy al sol, saco el saco y lo pongo a secar. Y al rato ya nos hemos hecho con el sitio y todo absolutamente todo lo ponemos al sol.

La funda del cajón está al igual que el techo de mi tienda, lleno de escarcha, es una pasada.

Oigo a Alex y le pregunto si está durmiendo. Joder!! Que estaba dormido, y la coñita de
-Alex duermes?
Nos acompañará durante todo el día y conociéndole, no lo dejará de nombrar en más de una ocasión, ya os lo digo.

Antes de desayunar hay que darse otro bañito ¿no?
Pues claro!! Vamos a hacer hambre

Después montamos muy con la calma el chiringuito para el desayuno, al sol por supuesto. Como mi tienda es autoportante ( se mantiene de pie, sin necesidad de clavar piquetas) la voy moviendo tal cual, montada, en busca del sol a cada rato.

Lo que es genial de llevar el café en mi cajón molón, es que allí tengo mi mostradorcito, tanto para usar a modo de mesa de la cocina, como de barra de mi cafetería portátil y la verdad que mola mucho mucho.

Nos hacemos un México de Jaleo Coffee Roaster y un Indonesia de Mundo Novo. Si la cosa va de dos cafés, aprovecho para hacer dos orígenes diferentes e ir haciendo recetas e ir apuntando, aunque a veces todo cambie porque el agua, en este viaje sí estoy siendo súper consciente, es súper importante.

A veces me ha sabido el café raro, he probado el agua, y lo he visto claro. No es el café, es el agua. “No eres tú, soy yo” jajaja

Salimos de las Termópilas y en un momento dado, no sé como se me da por mirar a mis alforjas y me falta una saquita pequeña que iba delante, encima de la alforja y debajo del cajón.

Otra yolada:

Noooo, no puede ser, llevo ahí toda la comida, de hecho la había reorganizado de puta madre y lo llevaba casi todo. Mis fideos de maíz  para la sopa, el cous cous de espelta, el arroz, la quinoa, el tahini, la miel sin abrir aún, la avena… Un desastre, no puede ser.

Aunque ya hacía un rato que habíamos salido, calculé que si se me cayó y no me dí cuenta, debió de ser casi al inicio con los baches, me extraña tanto no haberme dado cuenta. Además que desde aquel día que se me había caído, la ataba mejor, pero parece ser que esta vez, tampoco lo hice bien.

No doy crédito y me entran todos los agobios. Le digo a Alex que voy yo, pero decide que se vuelve conmigo. Da igual, volvimos a las pozas por el mismo camino, mirando para el suelo y no apareció. Alguien la encontró. Quiero pensar que quién la encontró necesitaba más la comida que yo.

Me entra el llanto, obvio, de rabia, por supuesto, pero enseguida cambio el chip, pues de nada me sirve compadecerme ni maltratarme a mí misma, esta también soy yo.

Nada, que paramos en el siguiente pueblo grande en el Lidl y a reponer. Es allí donde Alex me regala, arroz, quinoa y avena. En un principio no me dejo, pero al final, hay que dejarse querer y veo que se mosquea si no.

Y para mi sorpresa, mi gran amigo Paquito desde Canido me hace un regalito para ayuda de la saca. Menudo grande, le dije que me lo tomaba como adelanto de mi cumple.

En fin, esas cosillas que le pasan a una. Ya debería estar acostumbrada, pero me cuesta aceptar esta parte. Sabéis quién flipa, ¿no? Pues Alex por supuesto.
Porque yo estoy acostumbrada a que me pasen en privado, o quizá lo cuento en el insta en el momento, que luego todo el mundo olvida, pero el estar viviéndolo casi en primera persona, es diferente.

Esta noche, son los olivos nuevamente los que nos dan cobijo.

De Styrfakas a Perivoli

Sábado 12 de Febrero

El amanecer desde mi tienda, los colores, el lugar me parece mágico.

Nos estamos adentrando ya hacia el norte por el interior, dirección Meteora.

La pista nos espera con bien de barro y subiditas majas con piedra suelta. Una delicia


Hoy por el perfil que vemos en el gps, no van a regalar nada. Con lo que no contábamos era con una pista llena de barro y con unas pendientes impronunciables y como colofón, un pueblo empinado no, lo siguiente. Sus calles resultaron ser paredes a nuestros ojos y a nuestras piernas.

Ahí fue el primer momento en lo que llevo de viaje, donde me siento agotada y con un no puedo más. Una lucha con las rampas, porque odio empujar a la dragona. No quiero seguir subiendo jejeje.
El Alex en plan, ya puede molar Meteora.

Yo que estuve en el 2011 con Jose escalando allí, tenía claro que volvería una y mil veces porque el lugar me parece una auténtica belleza. Sinceramente una pasada.

Así se lo hago saber a Alex, diciéndole, que yo me desviaría en mi viaje en bici, sólo por conocer ese lugar. Y él, sabiendo que algo tiene que tener, también decide que hay que ir. Aún teniendo claro que nos quedaban días de bastante desnivel, sólo por escoger esa ruta de paso por Meteora.

Saliendo del pueblo de Perivoli vemos una pesa de camiones, y allá que vamos decididos a pesar nuestras bicis. Nos marca cada bici 70kg, igual está algo mal, pero yo calculando, y con toda el agua cargada, muy lejos de la realidad no anda.

Esa noche, queremos intentar conseguir un lugar resguardado para pasar la noche pues al día siguiente la previsión es de lluvia todo el día, pero después de intentar tener cobijo en una ermita a las afueras de un pueblo y obtener una negativa, acabamos entre unos arbustos en unos campos más adelante.

Mientras estamos preparándonos para montar el campamento krasty, la Dragona se cae y cuando la levanto, veo una de las alforjas nuevas de delante, colgando. Se rompió un enganche. No puede ser, de verdad? En serio?

Ahora sí que la he hecho buena. Bueno, yo no hice nada, que manía de culparme de todo. Se rompió, pues habrá que buscar una solución. De momento apaño brida tocha, que tiene Alex. Yo también llevo alguna brida, pero tan grandes no, así que tiro de esa ayuda.

La cenita hoy apetece calentita, así que me hago junto con unos garbanzos, una sopa de quinoa y verduras. La verdad, que ojito lo bien que nos estamos alimentando.Por mi parte quizá esté abusando de miel, pero el cuerpo me pide azúcar, y si antes, en el viaje por el sur de la península, lo suplía con dátiles y plátanos, aquí los precios son desorbitados y no me lo permito. Bueno, a veces algún plátano, si que cae, obvio.

Por mi parte quizá esté abusando de miel, pero el cuerpo me pide azúcar, y si antes, en el viaje por el sur de la península, lo suplía con dátiles y plátanos, aquí los precios son desorbitados y no me lo permito. Bueno, a veces algún plátano, si que cae, obvio.



Perivoli día de lluvia en la tienda

Domingo 13 de Febrero

Lleva lloviendo toda la noche.

Me despierto y mi mente solo está en conseguir el enganche de la alforja.
Me pongo a mirar en el google tiendas de bicicletas cerca. Estamos a dos días de una ciudad grande, Trikala, y es allí donde centro al búsqueda.

Me pongo en contacto con dos tiendas y es el dueño de una de ellas, que me responde del tirón, pese a ser domingo y me dice que si puedo estar allí en media hora.

Stefanos Vaskos, de Vaskos Bike es el que contesta, si es que, siempre he tenido debilidad por los vaskos, que majete jeje

A todo ésto con mi inglés, le comento que estoy a dos días en bicicleta, que hoy estamos parados por la lluvia.
Le entiendo que tiene mi enganche en stock por 10 días y yo le digo que eso me hace muy feliz y que en dos días estaré allí.

Y ahí queda la cosa.

Al abrir la tienda y salir para hacer un pis, veo que hay un charco bastante importante por debajo de mi tienda y sobre el plástico. Con tan mala suerte que una de mis zapatillas estaba boca abajo en ese charco. Y todo por usar parte de aquel plástico que compré para poner sobre el cajón del café si llovía, a modo de suelo en el ábside de la tienda.

Aquí tenemos otra de las famosas yoladas

Tomo nota para la siguiente.

Si llueve no poner el plástico, que absorba la tierra ese agua de lluvia. Lo normal vamos. Pero como mejor aprendo yo, por lo que estáis viendo es, el famoso, prueba-error.

Cuando se despierta Alex, casi es lo primero que me cuenta, a él le ha pasado lo mismo y no lo entiende porque habitualmente no le pasa.

La vida! La vida!

Los días de lluvia, aunque estás en modo relax, lectura, comiditas ricas, siestitas, son un gasto extra en la batería del móvil y por consiguiente de las baterías externas.

Siempre hay algo que revisar con el móvil, que si fotos, que si aprovechas para hablar con menganita o menganito, con tu madre, jajaja y cuando te das cuenta, te has fundido una carga, pensando en que va a salir el sol al día siguiente, y la cargarás con las placasa solares.

En fin, algo asumible en estos casos.
El problema viene si no hay sol y todo tu castillo de arena se desmorona jajaja

Día de lluvia igual a día de relax y a nuestro pedo, el Alex en su micro mundo y yo en el mío, comunicándonos a voces de vez en cuando.

De Perivoli a pasado Karditsa

Lunes 14 de Febrero



El Día de La Bici es Bella

Declarado por Alex Hohmann
y yo decido que sea

El día de Amarme a Mí Misma.



Hoy me voy a amar con todo.
Porque tengo motivos para ello, hoy y siempre.

Pero qué difícil me resulta. Sí, de verdad.

Si me veo desde el exterior pienso, eres la puta hostia!
Mira dónde estás. Lo que te has propuesto lo has conseguido. No sin esfuerzo y tenacidad.
Eres una grande!!

Estás viviendo la vida que quieres vivir, luchas cada día por rodearte de personas que sumen.
Tienes amor de familia, amigos y amigos familia.
Joder eres súper afortunada.

Y aún así, vas y te falta amor propio.

¡Vaya! Pues creo que ya va siendo hora, de soltar lastre de la mochila no?? De mirarte con amor y cambiar tu discurso interior.

Parece un propósito de año nuevo.

Pues bienvenido sea el día 14 de febrero.

Porque somos amantes de la vida y del amor.

Por eso hoy decido amarme

Yoli



Venga! Y después de éste bonito e importante propósito, vamos al lío!!

Hoy aunque el día no pinta muy bonito, decidimos seguir marcha, pero antes, yo aprovecho para mientras hago el desayuno ir secando la zapatilla junto al hornillo.

Mientras tanto, aprovecho mis crocks y las fundas de neopreno que me dejó/regaló el Xavi y me monto unas zapas invernales de puta madre jajaja Sé que a mi hermano BJ le va a molar mazo mazo la idea.

Esta vez pillamos carretera bastante guapa y tranquila por cerca de un lago mientras llegamos a Karditsa pensando que era Trikala, el pueblo donde la tienda de bicis, y al revisar me di cuenta que no, que efectivamente, aunque el día de pedaleo se nos dio guay, una jornada más necesitaríamos para llegar a Trikala.
Bueno, sin fallo, como todo lo que hacemos.

Es verdad que somos los dos bastante fáciles en ese sentido, nos miramos en plan, paramos, paramos, aquí, aquí, seguimos , 🆂🅴🅶🆄🅸🅼🅾🆂 🔥🔥

Así que más adelante viendo unos campos a la derecha decidimos meternos por una pista en busca de ese lugar para pasar la noche. 

Lo que íbamos encontrando estaba todo encharcado y fuimos probando.
En el lateral de uno de los caminos vimos una edificación pequeña, hasta allí que se desvió  Alex andando para echar un vistazo.

Mientras estábamos allí, medio peleando con el barro, apareció un hombre con su todo terreno y nos preguntó. Le dije que estábamos buscando un sitio para pasar la noche y el me dijo que aquella “caseta” era suya y que si queríamos, allí podríamos pasarla.

Me acerqué a verla, y oye, que ni tan mal.
Yo soy la de la visión en futuro, pues lo veo todo ya, como yo lo dejaré después de limpiarlo y ordenarlo un poco y efectivamente, encontré una escoba, moví tres medio vigas que estaban en el suelo y tachán, nos entran las dos tiendas perfectas.

Estamos bajo cubierta, fuera tenemos un pozo de agua, y por lo menos no tendremos esa humedad.

Montamos el tinglado de las sillas, yo usé mi cajón encimera de cocina, y otra cena riquísima que compartimos bajo la luz de la frontal.
Momentazos que vivimos Alex y yo, somos unos afortunados de la hostia, la verdad.

Bueno, y no os conté la peripecia de llegar con las bicis hasta ese lugar, la cantidad de barro que llegamos a acumular en ruedas, en los frenos, en la cadena, en las zapatillas…¡Un desastre!
Alex tuvo que quitar las alforjas de la bici, y llevarla casi en brazos hasta el lugar. Aquí sus guardabarros no ayudaron nada de nada.

De Karditsa a pasado Trikala

Martes 15 de Febrero



Buahh menudo amanecer que tuvimos la suerte de compartir esta mañana, con ésto me quedo y con Stefano Vaskos, el de la tienda de bicis de Trikala, of course!

Por la mañana nos despedimos de Costas, el dueño de nuestro hogar esta noche y nos dirigimos del tirón a Trikala, para la tienda de bicis Vaskos Bike.

Llegando me paro a sacar una fotillo a una tienda que se llama Irene, pues me acuerdo de la lokin de mi amiga y se la quiero enviar, y upss creo que nunca lo hice.

Cuando llegamos era casi la una y a las dos cierra, tenemos tiempo, aunque yo quiero probar a ver si es capaz de poner mi cuenta kilómetros porque no hay manera que funcione.

También tengo en mente ponerle una pata de cabra a la rueda delantera a ver si así la estabilizo un poco más a la Dragona
porque después de las hostias que se está llevando y también el cajón, en tantas volcadas inesperadas, no me la quiero seguir jugando.

Y al llegar para mi gran sorpresa y decepción, le había entendido mal, vamos, que mi traducción de su mensaje distaba mucho de la realidad. Yola

Yolada al canto :

Lo que yo pensaba que era , te guardo la pieza en stock 10 días, el me decía que tendría la pieza dentro de 10 días.
Joder la yoli que se viene arriba y lo ve todo perfecto, en plan, no te preocupes que tengo tu pieza

Bueno, no pasa nada, con la brida muy top, lo único que no puedo quitar la alforja, bien, pues sin fallo, pongo ahí las cosas que no se usan a diario y andando no? Bueno, ¿pedaleando no?

Pero el de todas maneras pregunta si puede hacer algo por nosotros, y hombre ya que estamos, le cuento lo del cuenta kilómetros, que le cuesta dios y ayuda que funcione ( que luego ya no funcionó más, pero lo dejamos estar, obvio)

Lo que sí consiguió, fue cambiar el tornillo que llevaba en la pata de cabra grande. Me puso uno más robusto y mucho más sencillo a la hora de poder apretarlo, porque se va aflojando con el uso.

Yo abusé un poco de su confianza y le pedí si podía poner a cargar las baterías externas y por supuesto fue un sí, por supuesto.

Luego, como buenamente pudo, me colocó una pata de cabra más pequeña sujeta al porta delantero, para esa rueda.
Así tengo otro punto de apoyo, porque delante es donde llevo el mayor de los pesos y creerme, que aunque lo dudaba y me daba algo de yuyu cuando mis amigos pros de zaragoza me lo dijeron, voy muy triunfada, la verdad.

Mientras estábamos ahí con todo el lío, el que resultó ser el hermano de Stefanos estaba ahí flipando con estos dos notas en bici cargados hasta los topes y además, una de esas bicis es una cafetería, ¿en serio?

Aprovecho ese momento para decirle que si quiere le hago un café, que son dos euros y que uno va para el reto de los 10.000km para la educación por el cual estamos pedaleando, y sí, sí, que le haga ese café.

Es genial!! Estoy súper feliz pues será mi primer café solidario vendido.

Y allí en medio de la acera, me pongo con el molinillo, la Aeropress, el hornillo y la ketel, y por supuesto con el cafelazo.

Al final son dos los cafés vendidos, pues Stefanos no se deja invitar. Cosa que no me parece ni medio bien, porque al final solo me cobró la pata de cabra, 8€, que yo le dejé 10, claro! Pero ni la mano de obra, ni el tornillo y además me regaló la llave necesaria para ese tornillo. Muy crack. Y yo feliz, muy feliz.

Poco a poco me estoy haciendo con la Dragona Koffeecleta Viajera.


Nos despedimos de Stefanos, a ratos cantándole “Stefanos you are the best” aún le sacamos alguna sonrisa.

Y así, súper agradecidos, nos vamos para el Lidl, hay que reponer alimentos pues volvemos a estar bajo mínimos.
Ya el día, poco más nos dará tiempo a hacer, casi que salir de la ciudad y buscar un lugar para pasar la noche.

Al Lidl entramos por partes jajaja, me refiero a que primero entra uno y luego el otro, así no tenemos que rallarnos por las bicis.

Cuando sale Alex, saca de detrás de sí, un regalito de cumple adelantado, Gas para mi hornillo. Joooo es que es tan majo. Ainsss Alex, gracias gracias por estar compartiendo conmigo parte de este viaje de vida.

Llevo ya unos días peleando con el hornillo de gasolina, que no sé que pasa, se me está ensuciando y no veas las liadas por no salir bien el combustible. En fin, a veces me dan ganas de mandarlo a la mierda.


Om mani padme om, Yoli

Estamos ya a un día de Meteora, tenemos un día tranqui hasta el pueblo de Kalambaca y luego ya sí, la subida buena para Meteora, pero ya mañana. Hoy nos queda un ratito de pedaleo y a ver donde nos acoplamos.

Al final nos salimos de la ruta principal y por una pista acabamos encontrando el sitio para nuestras tiendas. Ni tan mal, otra noche más que triunfamos.

Pasado Trikala a Meteora

Miércoles 16 de Febrero


El sol no quiere salir de entre las nubes, nada se podrá secar, y esta vez decidimos guardarlo aunque esté mojado, ya pararemos si eso a secarlo cuando paremos a comer.

La carretera nos regala rectas y tranquilidad hasta llegar a Kalambaca, justo antes de la subida a ver los famosos monasterios colgantes de Meteora.

Justo antes de llegar a Kalambaca, nos metemos por una carreterilla que está cerrada por obras, pero Alex y yo nos miramos, en plan, vamos a ver, igual con las bicis podemos pasar.

Cuando nos estábamos acercando a las obras, un hombre, que resultó ser un pastor, nos indicó que por allí no podíamos pero que si nos metíamos por una pista que se intuía a la derecha, llegábamos sin problema.

De hecho nos fue acompañando, pero no éramos nosotros tan importantes, si no su rebaño de ovejas, que las estaba pastoreando desde su coche jajaja

Al acercarnos cada vez más el paisaje se iba presentando cada vez más bonito. Alex, ya en ese momento tenía claro que merecía la pena haber llegado hasta allí, y eso que aún no había visto ni la mitad.

Nada más llegar al pueblo de Kalambaca, nos paramos a comer en un campito y a poner las tiendas a secar, con unas vistas de p. privilegiados. Allí en nuestras sillitas y tan a gusto.

En un momento pasa un chico en una motito y cuando veo el cartel de su moto veo Coffee Taxi. Me quedo toda loca, con una mega sonrisa en la cara, mirando para Alex y los dos nos ponemos a reír, es que es súper bueno “Coffee Taxi”
Sólo me dio tiempo a saludarlo, pero de la que volvió a pasar, ahí sí.

Le hice señas si podía parar y saqué a la Dragona Koffeecleta Viajera para presentarla, pero no me dio mucha sensación de que conociese el mundo del  Specialty Coffee.
Espero que se le haya quedado la curiosidad y más tarde se informará sobre él.

Molaría ir sembrando semillitas de curiosidad, que existe otra manera de consumir, de preparar y degustar una buena taza de café. Que hay otro mundo aparte del café comercial.

Después de comer y de tenerlo todo seco, es hora de conseguir agua por si en Meteora no hay, y tirar cara para arriba, aunque no apetezca mucho cinco kilómetros de subida.

La conseguimos en una casa ya en plena subida, y poco a poco vamos subiendo, con mil de paradas para sacar fotos, Alex embelesado y yo a la par, porque da igual que yo hubiese estado, lo hice en otro momento de mi vida y subí en furgoneta.

Así que en mi aquí y ahora, lo veo con los ojos de esta Yoli y me sigue sorprendiendo y sobrecogiendo, es una auténtica maravilla. Y ya no os digo nada, cuando llegamos arriba y lo ves todo desde las alturas.

Impresionante.

Yo decido hacer un directo al que se conectan cuatro y compartir con ellos el atardecer, Enrique un amigo de mi época del Sánchez en Aínsa y unos chicos que le dan al Enduro, de Alicante, que conozco gracias a la Koffeecleta y que resultaron ser amigos también de mi gran amigo  Fer Cainzos. El mundo, que ya sabéis, es un pañuelo.

Más fotillos y ya gracias a una aplicación que lleva Alex llamada  Ioverlander damos con un sitio increíble allí arriba.

Montamos las tiendas y mientras estoy cocinando fuera con el hornillo de gasolina, nos empieza a llover y acaba lloviendo bien de bien, pero como siempre, dentro de la tienda estamos triundados.

Y así, con este regalazo de paisaje, me despido hasta la próxima entrada!

Deseo que seáis muy felices hagáis lo que hagáis en esta vida

Os abrazo fuerte, con mucho cariño

Yoli

Por cierto, el siguiente capitulillo, si me seguís en redes ya os haréis una idea, pero os aseguro que no tiene desperdicio ninguno.

Ahí lo dejo…

4 respuestas a «10.000 Km Para La Educación. Parte 9»

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